El retrato de tu abuelo tiene un rayón en el saco y varias manchas en el fondo. Puedes limpiar esas marcas y mejorar el contraste, pero si le pides a la IA que «restaure todo», también puede cambiarle la mirada. La mejor forma de empezar es separar lo que quieres limpiar de lo que quieres conservar.
1. Digitaliza la foto y guarda una copia
Si tienes un escáner, úsalo para capturar el papel completo. Si vas a usar el celular, coloca la foto sobre una superficie plana, con luz pareja, y pon la cámara de frente para evitar reflejos y deformaciones. Guarda esa primera copia y trabaja sobre un duplicado. Si el retoque cambia algo importante, podrás regresar al archivo original.
2. Empieza con el polvo y los rayones fuera del rostro
Si el editor permite marcar zonas, selecciona primero el fondo o la ropa. Evita cubrir la cara con la selección. Para una foto en blanco y negro, pide conservarla así: el color es otra decisión y añadirlo implica hacer suposiciones.
Usa esta foto como base. Elimina únicamente el polvo y los rayones visibles en el fondo y la ropa. Ajusta el contraste con moderación. Conserva el blanco y negro, el encuadre y el grano. Deja intactos el rostro, la expresión, el cabello y la edad aparente. Si una marca cruza los ojos, la nariz o la boca, déjala como está.

3. Si la cara se ve apagada, ajusta el contraste
Aclarar una sombra puede ayudar a distinguir lo que ya estaba en el escaneo. Una herramienta que promete recuperar ojos o dientes borrosos puede dibujar detalles nuevos. Si solo falta contraste, empieza con los controles de luz de tu editor. Si prefieres usar un prompt, limita la edición:
Ajusta suavemente los tonos de la foto para que se distingan mejor los detalles existentes. Conserva las facciones, la expresión y la textura. No redibujes ojos, dientes ni piel. Si una parte no se distingue en el original, no la reconstruyas.
4. Compara el antes y el después al mismo tamaño
Mira primero los ojos y la boca. Si cambió la dirección de la mirada, apareció una sonrisa distinta o se borraron lunares, descarta esa versión. Después revisa la ropa y el fondo para detectar manchas nuevas o texturas repetidas. Un prompt puede limitar el retoque, pero no garantiza que el resultado conserve cada rasgo.
¿Qué hacer si un rayón cruza un ojo?
Si el daño es pequeño, puedes probar una corrección localizada en una copia y compararla con el escaneo. Si la marca tapa el rasgo por completo, conserva esa zona o busca otra foto de la misma persona como referencia. Cualquier reconstrucción en ese caso debe guardarse como una versión interpretada, separada del original.
Para una foto familiar, me quedaría con la versión que todavía reconoces al abrirla, aunque conserve alguna marca del papel. Si lo único que falta es luz o color, también puedes consultar estos prompts para mejorar una foto sin cambiar el rostro.
